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El edificio del Hotel La Gerencia es una acojedora casona de más de 300 años, que fue la residencia oficial de la condesa de Clavijo siglo XVII. En el siglo XIX la residencia de la entonces poderosa familia de los García y al principio del siglo XX en 1909 albergó la gerencia y oficinas de una compañía eléctrica que formó parte de Electra de Sierramenera, con un salto de agua en el Tajo, término municipal de Checa, y de ahí el nombre del edificio y por ende del hotel.
Tranquilidad de la montaña, campo, naturaleza, turismo rural, gastronomía del lugar, senderismo, bicicleta y rutas son nuestras señas de identidad.
CAMINO DEL CID
La Gerencia somos punto oficial de sellado del salvoconducto.
El Camino del Cid es un itinerario turístico cultural que atraviesa España de noroeste a sudeste y sigue las huellas literarias e históricas de Rodrigo Díaz de Vivar, el Cid Campeador, el famoso caballero medieval del siglo XI.
La principal guía de viaje de este itinerario es el Cantar de mío Cid, el gran poema épico medieval hispánico que narra las aventuras del Campeador, escrito a finales del siglo XII o principios del siglo XIII. Los lugares, parajes y castillos que aparecen en el Cantar de mío Cid forman la columna vertebral de este itinerario. También recorre algunos lugares que no aparecen en el Cantar pero que están vinculados a la figura histórica del Cid. En conjunto, se trata de una ruta esencialmente rural donde la tranquilidad y el contacto directo con la tierra están asegurados.
Las Tres Taifas
La parte del camino del Cid que atraviesa nuestra localidad es la Ruta de las Tres Taifas.
Yacimientos Arqueológicos
El castro celtibérico de Castil de Griegos ocupa la cima de este elevado cerro, situado a 1.476 metros sobre el nivel del mar, desde donde ejerce un control estratégico del valle y del entorno. La plataforma superior, delimitada por el farallón rocoso, dibuja una forma arriñonada de 6.300 m2 de superficie, donde se conservan los restos de dos pequeños recintos amurallados, contiguos y separados entre sí por un gran foso. Ambos asentamientos fueron potentemente fortificados a partir del siglo III a.C., erigiéndose torres de grandes dimensiones, así como imponentes murallas rodeadas de un antemuro perimetral, y de un foso de 150 metros de longitud y 3 metros de anchura, excavado en la roca viva.
La existencia de estos dos fortines es uno de los aspectos más relevantes de Castil de Griegos. A la monumentalidad y complejidad del sistema defensivo, hay que sumar la diferente funcionalidad que debieron tener ambos recintos fortificados durante el tiempo que coexistieron. A priori, nos encontramos no solo ante un lugar de vivienda, sino que se han identificado en el interior del recinto meridional diferentes espacios destinados a talleres, hecho que evidencia tratarse de un relevante centro de producción artesanal en esta zona del Alto Tajo.